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Revocar una pared Ficha Pasos

Cuando una pared de ladrillo o piedra no va a quedar vista, hay que hacer un guarnecido en ella. Cubriremos la pared con una o varias capas según el resultado final que queramos conseguir: enlucido, plaquetas cerámicas o pintura. El revoque de mortero da consistencia a la pared, al mismo tiempo que la impermeabiliza y protege de los agentes atmosféricos. el mortero sirve también para restaurar juntas o piedras vistos.

Introducción

El guarnecido de la pared normalmente consta de tres capas: Enfoscado, revoque y enlucido. Alguna de ellas se puede eliminar dependiendo del acabado final de la pared.

El enfoscado debe proporcionar una excelente superficie de agarre para el revoco. Es una capa que se aplica directamente sobre el ladrillo. Su textura es tosca. Su grosor, de 10 mm; en algunas partes llevará más masa para igualar las diferencias de la superficie.

El revoque es la segunda capa y se aplica encima del enfoscado. A veces sirve de revestimiento de acabado y su espesor es de entre 5 y 10 mm. Puedes dejar superficies lisas, raspadas o granuladas de manera muy decorativa.

El enlucido se hace con yeso, aplicándolo sobre el revoque o enfoscado, o directamente sobre ladrillo en interiores.

Así se hace

Antes de comenzar a aplicar el mortero gris, la superficie debe estar limpia, sin grasa ni hollín. Tampoco debe tener muestras de eflorescencias o mohos y si tuviera pintura, que no esté degradada y tenga buena adherencia. La superficie, si no es de ladrillo, debe estar plana pero rugosa para favorecer el agarre.

Dividir la pared en espacios acotaos con listones de 1 cm. de grosor, para trabajar más fácilmente como si fuera un enlucido. Comenzar por las partes altas de la pared subiéndose en un andamio. No es buena trabajar sólo con una escalera. Humedecer la pared y lanzar sobre ella pelladas de mortero con la paleta. Se puede aplicar también con llana en posición ascendente y en movimientos circulares. Rasear la superficie cuando la masa todavía esté fresca. La segunda capa del guarnecido, el revoque, se realiza igual. Los listones no se pueden quitar hasta que haya fraguado el mortero. Después, al retirarlos, rellenar los huecos con mortero.

El fratás dejará la superficie alisada y algo rugosa. Si se precisa un acabado más fino, alisar con el canto de la llana metálica. En ningún caso el mortero debe secarse rápido, ya que tenderá a agrietarse. El agua contribuye a su endurecimientos.

Para restaurar una pared con el revoco degradado, picar con la ayuda de un escoplo y una maceta toda la zona que no tenga una buena adherencia. Posteriormente, limpiar bien con un cepillo de cerdas duras todos los restos y humedecer esparciendo agua con un cepillo. Después de preparar la mezcla de mortero gris con agua, arrojar pelladas y extender el mortero con la paleta y la llana en capas no superiores a 1 cm. Presionar fuerte sobre la pared para conseguir una buena adherencia. Cuando se haya llegado al nivel de la pared, rasear y alisar con la ayuda del fratás o la llana y dejar igual que la superficie del revoco no dañado.

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