Principios básicos
Cómo elegir los materiales adecuados
Riel
Es el sistema más difundido. Consiste en unos rodamientos
que se desplazan dentro de un perfil metálico, guiados
por una cuerda unida a un rodamiento de arrastre.
Existen rieles de tracción simple (una
sola cuerda) y dobles (tracción de los dos visillos
por medio de dos cuerdas).
Su longitud varía entre 1 y 4 metros. Algunos modelos
son extensibles. Los visillos cuelgan del riel mediante unos
ganchos sujetos a los rodamientos.
Barra redonda
Puede ser de madera (natural o de color) así como metálica
(latón o cobre), lisa o de estilo, en distintos diámetros
y largos.
El visillo va unido a unas anillas por medio de un gancho
o de un corchete.
También puede ir cosido directamente a la anilla. El
remate de la barra se hace mediante una terminación
decorativa en cada extremo.
Varilla de ventana
Con un diámetro pequeño. Esta varilla se coloca
directamente en cada hoja de la ventana. El visillo corre
directamente sobre la varilla.
- Varilla rígida: puede
ser plana, redonda, de metal o de madera. Está pensada
para ventanas pequeñas y su largo no excede de un metro.
Algunas son extensibles.
- Varilla de gusanillo: forrada
o no por un revestimiento plástico.
Galerías decorativas
En madera teñida, equipadas o
con un riel, las galerías permiten ocultar los mecanismos.
Para cada tipo de material, existen accesorios y soportes
adaptados a las distintas técnicas de colocación.
En función de la situación de la ventana y del
tipo decorativo deseado, el riel o la barra se colocarán
en la pared, de pared a pared, en el techo o en la hoja de
la ventana (varilla de ventana).
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