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Colocación de una bisagra
- Colocar la bisagra provisionalmente sobre la puerta, a la altura adecuada (si es de pernio, fijar la pieza macho en el bastidor) y marcar el contorno con lápiz a una distancia tal que, tanto por arriba como por abajo, esté a 1/10 de la altura de la puerta. Señalar este contorno con un gramil.
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- Tallar los contornos con un formón en posición vertical. |
- Vaciar el emplazamiento de la bisagra de modo que quede a ras de la madera. |
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- Fijar con los tornillos adecuados (a). Usar, generalmente, tornillos de cabeza hendida (b) del mismo material que la bisagra y comprobar que las dimensiones son la adecuadas. (En puertas y ventanas, use tornillos de 4 ó 4,5 x 40). Vigilar que las cabezas de los tornillos no sobrepasen la superficie de las planchas.
- Realizar el marcado de los agujeros con un punzón o barrena (c) y dar una capa de sebo al fileteado del tornillo (puede ser grasa o jabón). |
Una vez fijadas las bisagras, colocar la puerta en la posición prevista y calzar, con la puerta abierta, a la altura deseada. |
Preveer el recubrimiento del suelo, así como la ventilación adecuada.
- Marcar, con un lápiz, la bisagra sobre el montante.
- Señalar con un gramil y rebajar con el formón. Sólo nos queda fijar la puerta definitivamente.
No dudar en colocar una cuarta bisagra a fin de evitar un exceso de peso en las otras, como puede ser el caso de puertas de madera macizas o vidrieras.
Reemplazamiento de bisagras
Con el uso, se desgastan o deterioran y hay que prever su sustitución por otro que no necesariamente tienen que tener las mismas dimensiones.
En este caso el método es el siguiente:
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- Sacar las bisagras usadas. Para ello, hay que eliminar la pintura o el barniz de fondo de los tornillos y extraer éstos con un destornillador de dimensiones apropiadas. |
- Poner tacos de madera, mojados en cola, en los orificios existentes. |
- Igualar la superficie con un formón, tras haber cortado los tacos.
- Marcar las nuevas bisagras.
- Practicar con el formón el encastre para las nuevas bisagras y seguir las instrucciones que se dieron antes para colocarlas.
Colocación de pernios de ornamentación
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Se usan para la fijación y rotación de puertas y ventanas de un modo ornamental.
El desmontado de la puerta es sumamente sencillo. |
- Trazar con precisión los ejes de los orificios a practicar con ayuda de las plantillas que se entregan junto con las bisagras. Vigilar que:
-la parte que lleva el macho queda instalada en el bastidor,
-la fijación sea adecuada al giro a la derecha o izquierda de la ventana. |
- Practicar los agujeros con una broca cuyo diámetro sea ligeramente inferior al del vástago roscado.
- Asegurar los pernios y montar la hoja batiente sobre el marco.
Bisagras invisibles de muelle
Se utilizarán en las puertas de muebles, especialmente de cocina.
No se ven desde el exterior, ya que la fijación se encuentra escondida en la parte interior de la puerta y encastrada en ella.
No se precisa pestillo alguno puesto que mantiene cerrada gracias al resorte que llevan esta bisagras.
Algunos cosejos
No olvidar que las bisagras son sensibles al desgaste por fricción del metal contra metal, por tanto, es necesario lubricarlas periódicamente.
Es suficiente una gota de aceite, grafitado, si es posible.
La puerta roza en el suelo: es inútil serrar un trozo en la parte baja de la misma, si no se ha investigado la causa:
- Bisagras mal fijadas, sea porque:
-los tornillos se han aflojado (apretarlo de nuevo)
-la fijación sobre el montante o el batiente es defectuosa (utilizar tornillos un poco más grandes o poner un taco de madera con cola blanca y volver a poner el tornillo).
- Las arandela de las bisagras de gozne están gastadas (cámbielas y ponga aceite).
- El bastidor o el batiente se han desplazado a causa de una fijación defectuosa.
Habrá que volver a fijar la pieza de madera y utilizar, quizá, tornillos y tacos de plástico:
1. Perforar con un a broca de vidia un agujero de 6 u 8 mm. de diámetro en la mampostería, a través del bastidor.
2. Poner un taco de 6 x 30 o de 8 x 40 en la mampostería.
3. Fíjar con un tornillo de dimensiones adecuadas.
4. Tapar el orificio con un taco de madera.
- La puerta es vieja y se deforma.
- El suelo se ha levantado un poco (humedad o hielo).
La puerta chirría
- Las bisagras están sucias.
- Les falta lubricante.
Hay que limpiarlas y engrasarlas. Estas operaciones son fáciles de realizar si levanta la puerta 1 ó 2 cm. Con un destornillador grande o un escoplo y poner una calza de madera entre la puerta y el suelo.
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