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2.¿Por qué tratar la madera?
A menudo, la madera recibe el ataque de insectos.
Determinados insectos de ciclo larvario llamados xilófagos, (como por ejemplo las carcomas o la polillas) se alimentan de la madera y habitan en ella durante parte de su ciclo vital.
Los insectos adultos depositan sus huevos y cuando éstos eclosionan, las larvas penetran en el interior de la madera y se alimentan de ésta a la vez que van formando galerías en la misma. Después de un período que puede oscilar entre uno y diez años (en función de la especie del insecto), éstos se convierten en adultos y abandonan la madera, a través de pequeños agujeros. Es entonces (cuando la madera ya ha sido atacada) que denotan su presencia. Una vez apareados, vuelven de nuevo a la madera para depositar en ella sus huevos, cerrándose así el ciclo de vida del insecto.
Otro tipo de insectos, las termitas, viven en el exterior de la madera devorándola sistemáticamente, formando galerías y dejando una fina capa de madera en el exterior.
Ambas especies de insectos destruyen irremediablemente la madera y merman muy considerablemente su resistencia mecánica poniendo en peligro muebles, carpinterías y estructuras de madera.
Consejos:
Tratar la madera en profundidad es la única manera de prevenir o detener la degradación en la misma que producen los agentes destructores antes citados.
Sobre maderas nuevas y antes de aplicar cualquier tinte o producto de acabado, es necesario aplicar un tratamiento preventivo para evitar los ataques de insectos y hongos. |
En numerosas ocasiones, la madera también recibe el ataque de los hongos.
La presencia excesiva de humedad, aliada en numerosas ocasiones con una insuficiente ventilación, favorece la aparición de hongos en la madera.
En una primera fase suelen aparecer los hongos cromógenos, que alteran la superficie y el aspecto de la madera.
En una segunda fase, generalmente cuando la humedad es muy alta y la ventilación muy escasa, aparecen los hongos de pudrición, que son aquellos que afectan a las propiedades mecánicas de la madera, destruyéndola irremisiblemente.
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Consejos:
Sobre maderas ya atacadas por la humedad y/o insectos será preciso un tratamiento en profundidad para destruir los insectos o detener el desarrollo de los hongos.
Para que éste sea eficaz, deberán eliminarse al mismo tiempo las fuentes anormales de humedad, estaremos aplicando entonces un tratamiento curativo. |
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