Las ventajas del enmoquetado del suelo son múltiples: amortiguan ruidos, facilitan la climatización, resisten bien al desgaste y su conservación es fácil. Lo que conocemos como moquetas tradicionales son las fabricadas con fibras sintéticas. Las moquetas de fibra natural se realizan a partir de materiales como mimbre, caña, coco, cáñamo, pita, sisal, etc.
Los pavimentos plásticos, en general fabricados a base de PVC, son lisos e impermeables, sólidos y muy duraderos al roce.
Nuestro consejo:
Antes de comenzar, analiza las características de tu vivienda. En los lugares de paso frecuente se necesita moqueta más resistente que en los dormitorios. En las cocinas o baños son recomendables los pavimentos vinílicos, nunca las moquetas.
La moqueta se comercializa en rollos de diferentes anchos; los rollos de gran anchura son adecuados para habitaciones cuadradas y rectangulares; los estrechos, para habitaciones de trazados irregulares o estrechas. Intenta elegir la anchura de rollo que te permita malgastar menos moqueta.
Enmoquetar una escalera
Si tienes escalera que enmoquetar, el cálculo de material necesario es un tanto peculiar. Mide la longitud del peldaño donde se pisa, más la zona vertical del peldaño y añade 4 cm. Multiplica la cifra resultante por el número de escalones, asegurándote de que son iguales. Mide también el descansillo de la escalera y súmalo a la longitud anterior. Averigua, además, la anchura del enmoquetado, pues tal vez no quieras llegar hasta los bordes del escalón.
Empezar el trabajo
Antes de comenzar, analiza el estado de la superficie del suelo. Para un perfecto encolado, debe estar lisa, firme y exenta de humedades, polvo y grasa. Si el pavimento es de madera, tienes que comprobar la sujeción de las tablas y que no sobresalgan clavos.
Si necesitas nivelar el suelo, utiliza una pasta niveladora.
Corta la moqueta antes de pegarla al suelo dejando un largo extra de 15 centímetros más que la medida de la habitación. Presentar la moqueta en el suelo haciendo coincidir uno de los bordes del rollo con la pared más larga de la habitación. Deja que la moqueta descanse junto a los zócalos y efectua cortes en diagonal en todas las esquinas y rincones para que la moqueta se acomode a los mismos y se pueda alisar. En estos cortes es mejor quedarse corto y tener que repetirlos antes que pasarse.
Cortar el material
Presiona las uniones entre la pared y el suelo y corta la moqueta con un cutter a lo largo de todo el perímetro de la habitación. La cuchilla debe estar en posición de 45 grados en dirección a dicha intersección.
Si el pavimento es vinílico, deberás hacer el corte de forma ascendente, presionando contra el ángulo de pared y suelo con una regla metálica. Poner un cuidado especial al cortar irregularidades como los bordes de marcos, columnas, bases del inodoro, etc.
Para cortar irregularmente un pavimento vinílico separa el rollo de la pared unos 35 mm, procurando que quede perfcetamente paralelo a la pared o al eje principal de la habitación. En un listón coloca un clavo a 50 mm de uno de sus extremos. Sujetando bien el rollo ajustar el listón a la pared y presionarlo a lo largo de toda la tira. La señal marcada por el clavo es el corte de referencia. Coloca de nuevo la pieza hacia la pared.
Enrolla la plancha ya cortada hacia el centro de la habitación y aplica sobre el suelo el adhesivo para plásticos y moquetas haciendo pasadas cruzadas con la espátula dentada. Deja sin adhesivo una pequeña franja junto a la pared para que no rebose.
Comienza a colocar el pavimento por la parte más alejada de la puerta. Presiona sobre el adhesivo la parte doblada del pavimento, de forma que quede perfectamente alisado. Puedes ayudarte con un cepillo. Después pasa un rodillo y elimina las posibles burbujas de aire.
Si tienes que utilizar dos tiras de pavimento porque la habitación es muy ancha, es importante superponer ambas piezas y cortarlas a la vez con una cuchilla. Realizar el corte con fuerza apoyándose en una regla metálica para que la cuchilla tenga una buena base de sustentación y retirar los trozos de moqueta sobrantes. De este modo los bordes encajarán perfectamente.
La unión de las juntas es especialmente importante si el pavimento es vinílico. Antes de cortar comprueba que los dibujos casan perfectamente. Si utilizas moqueta, la dirección de las fibras debe ser la misma.
Evita las uniones en lugares demasiado visibles y en los centros de las superficies.
Por último, utiliza un adhesivo de montaje tipo Multifix para colocar las bandas embellecedoras entre las uniones de habitaciones diferentes. También existen pletinas metálicas que se atornillan al suelo. |