1. El suelo donde se va a colocar el parquet debe estar liso, nivelado, limpio y exento de humedades. Nivelar con pasta Niveladora. Deja que las placas se aclimaten a la habitación desde 24 horas antes.
2. Quita las puertas que abran hacia el interior de la habitación antes de empezar. Se tendrán que rebajar tanto como el grosor del parquet.
3. Traza líneas para buscas el centro de la habitación o una pared lisa. Si lo necesitas, clava listones guía. Coloca piezas enteras de parquet desde el centro de la habitación hacia los lados o desde una pared, formando ángulo recto con otra. Deja una junta de dilatación de entre 5 y 7 mm con la pared.
4. Remueve y aplica el adhesivo para parquet sobre el suelo en pequeñas áreas de trabajo que puedas abarcar. Durante unos minutos podrás rectificar la posición de la loseta.
5. Coloca la primera pieza con mucho cuidado. Ella va a marcar toda la alineación posterior. Comprueba con frecuencia el nivel entre unas y otras. Si es necesario, golpear sobre las piezas protegidas con un listón de madera.
6. Entre pieza y pieza no dejes ningún espacio para juntas. Coloca siempre una pieza junto a la otra. Si el adhesivo rebosa por las juntas, límpialo inmediatamente con un paño y agua.
7. Contar las piezas de los extremos según el dibujo. Si hay que colocar alguna pieza irregular, fabrica una plantilla de papel con su forma y córtala a continuación. En este caso se aplica el adhesivo en la pieza.
8. Por último se fija el rodapié a la pared para ocultar las juntas de dilatación. Puedes utilizar un adhesivo de montaje o tacos y tornillos.