Introducción

Enlucir o lucir una pared es el paso intermedio entre el revoque del muro y el revestimiento final, pintura o empapelado. El producto adecuado para realizar este trabajo es el yeso. Proporciona magníficas condiciones de habitabilidad y sensación de confort. Es un buen regulador de la humedad ambiental y muy resistente al fuego.

Así se hace

Vamos a trabajar en un tabique interior en el que se van a empotrar instalaciones eléctricas y después se realizará el enlucido con yeso.

Si la pared es nueva, aplicar el yeso sobre los ladrillos o sobre la capa de guarnecido de mortero si la tuviera; si es una pared antigua, picar muy bien con la ayuda de una alcotana o piqueta todas las capas anteriores de yeso para que la adherencia sea perfecta.

Marcar todas las rozas que hay que realizar para empotrar los tubos eléctricos y cajas de mecanismos. Con la ayuda de escoplo y maceta realizar las rozas o regatas y pasar los tubos. Humedecer con agua los huecos hechos en la pared y echar pelladas de yeso con una espátula. En reparaciones pequeñas de enlucido hay que picar, dar una capa fina de yeso y después lijar hasta igualar con el resto de la superficie. En los cajetines, comprobar que se han colocado enrasados con la ayuda de un nivel.

Las reglas o pequeños junquillos te ayudarán a enyesar una pared de forma plana. Para ello, colocar pequeños listones de no más de 1 centímetro de grosor que servirán de guía para el enlucido: cada metro colocar un listón y comprobar la verticalidad con la plomada. Se sujetan con un poco de yeso. Con tres listones tendrás suficiente.

Preparar el yeso

Es importante preparar bien la masa de yeso. La proporción aproximada es de 1 parte de agua por 2 de producto. El tiempo de reposo es de 1 minuto, y la vida de la mezcla oscila entre los 5 y 20 minutos. Influye mucho la temperatura ambiente y la forma de hacer la mezcla. En la gaveta se echará primero el agua. Conviene probar con una cantidad pequeña para no desperdiciar y que no se te quede seco antes de que lo hayas dado. La rapidez de trabajo y el tiempo de secado te darán la cantidad que debes amasar. Después se cogen puñados de yeso y se van espolvoreando de manera uniforme por toda la gaveta. Cuando el agua está completamente cubierta, se deja reposar unos minutos. si lo mueves, endurecerá antes, por lo que tan sólo removerás con la paleta lo que hay que echar en la llana.

Humedecer bien la superficie de trabajo con una brocha vieja. Si la pared es de hormigón, comprobar la adherencia. Después, empezar a tender el yeso con una llana desde la parte más alta, en dirección vertical ascendente.

Empezar el trabajo

Utilizar bien la llana requiere sólo práctica. Para tender el yeso es conveniente aplicarlo con fuerza. Si con una mano resulta difícil, utilizar las dos. Siempre en dirección ascendente. Con una sola mano se puede además trabajar hacia izquierda o derecha, también en forma ascendente y realizando formas semicirculares. En cualquier caso, el canto anterior de la llana debe estar ligeramente levantado.

Cubrir con yeso de listón a listón. Después con un reglón metálico rasear toda la superficie dada para que quede igualada con los listones guía. Si es necesario, pasar de nuevo la llana. Los listones se quitan cuando el yeso ha fraguado y se rellenan sus huecos. Limpiar bien de restos los listones con la paleta. Los enlucidos de paredes llevan una capa de yeso fino, que se aplica aún húmeda la primera. Si la capa está seca, humedecer de nuevo y hacer pequeños cortes con el canto de la llana para mejorar la adherencia. Antes de que se seque la segunda capa, frotar ligeramente con un trapo húmedo para uniformar la superficie y tapar todos los poros.

Para arreglar una esquina de yeso deteriorada, picar todos los desperfectos. Después, humedecer. Una regla colocada a plomada en la arista de la pared, será la guía para aplicar el relleno. Con una espátula o llana aplicar el yeso presionando fuerte hasta que se iguale contra el listón. Cuando haya endurecido, retirar el listón dándole un pequeño golpe y realizar la operación contraria. Ahora el listón, si se ha realizado bien la operación anterior, es menos imprescindible.

Para mejorar la resistencia de las esquinas se puede colocar guardavivos metálicos que las protegen. Si ha quedado alguno descubierto, aplicar yeso contra él con la espátula o llana. La resistencia máxima se alcanza a las 48 horas.

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